Cambio de hábito, de la culpa a la responsabilidad

Culpar o responsabilizarte. Dos actitudes opuestas. Adoptar una o la otra solo depende de tu voluntad.

Pregúntate:

¿Qué quiero YO?

-Ser la víctima de la situación culpando a todo el mundo de lo que sucede en mi vida…

O de lo contrario

– Ser responsable de lo que me está sucediendo.

Ser responsable implica tener el poder de cambiar la situación. Es una posición poderosa que puedes adoptar tan solo eligiéndola. En cambio si decides ser víctima, perpetúas la situación hasta que los demás o tu situación cambien.

Hace ya un tiempo que me di cuenta que el estar culpando a los demás de mi salud no cambiaba nada. Únicamente lo empeoraba. Así que cuando descubrí que ser víctima tan solo era un hábito que yo había adquirido, decidí cambiarlo. Decidí responsabilizarme de mi salud. Decidí que además de la medicina convencional había otros métodos que no había probado. Decidí responsabilizarme.

Decidí que no iba a quedarme tal y como estaba. Fue una decisión.

Luego esta actitud, este hábito va ampliando el terreno en otros aspectos de tu vida. El trabajo, tu pareja, tu relación con tus hijos… Sin darte cuenta la palabra culpa desaparece de tu vocabulario y aparece la pregunta ¿qué puedo hacer YO para cambiar esta situación.

 

 

PASOS QUE PUEDES HACER TÚ PARA ELIMINAR LA CULPA DE TU VIDA:

 

– Detectarla: darte cuenta de que te estás sintiendo culpable. Muchas veces la sentimos en el cuerpo, Puede que estés frunciendo el ceño, o sientas una opresión en tu pecho.

– Luego tomar la decisión de querer eliminarla. Sabes que no mejora la situación por sentirte culpable o culpar a alguien de lo que te sucede.

– Seguidamente preguntarte: ¿qué puedo hacer YO para cambiar la situación?

 

 

“ estoy decidido a ver las cosas de otra manera”

Un Curso de Milagros.