LA MEDITACIÓN.

Desmontando mitos.

Como te explique en el artículo anterior (la meditación mito 1 aquí puedes leerlo) me he propuesto desmontar uno a uno los mitos de la meditación para que sea una práctica que se atreva a probarla cuanta más personas mejor.

Pueden meditar abuelas, abuelos, niños y niñas. Puede meditar la abogada y la terapeuta. Puede meditar el hombre y la mujer. Puede meditar el científico y el espiritualista. Puede meditar el budista, el católico, el judío o el ateo.

La meditación no comulga con ninguna religión.

La meditación es una práctica milenaria que te ayuda a dominar tu mente, a entrenarla,  a focalizarla para tener mejor calidad de vida, mejorar tu salud y ser más efectiva en tus propósitos.

La meditación es para todo el mundo.

Hoy vamos a desmontar el mito 2

 

MITO 2. LA MEDITACIÓN ES PARA LOS RELIGIOSOS, LOS HIPPYS Y LOS ESPIRITUALES.

como meditar

 

¡Error! La meditación es para todo el mundo que quiera tener un CEREBRO SANO.

Meditar ayuda a que las ondas cerebrales que emite tu cerebro sean más coherentes.

Al ser más coherentes, las redes neuronales de tu cerebro pueden comunicarse mejor entre ellas.

Es decir distintas partes de tu cerebro comparten información de una forma más generosa, eficiente y efectiva.

En otras palabras problemas sin solución, van a tener repentinamente una nueva perspectiva y posiblemente una solución. Dificultad en recordar ciertas cosas como algo estudiado, material de trabajo o estudio importante o la comida que has de comprar para la cena ya no será misión imposible.

Será mucho más fácil.

Tu cerebro empieza a colaborar, a compartir información.

Las áreas del cerebro que estaban actuando de forma egoísta, sin comunicarse bien entre ellas debido a pensamientos que generan estrés, empiezan poco a poco a emitir ondas más coherentes, a compartir información y en definitiva pasas de tener un cerebro muy ruidoso, descentrado y alborotado a un cerebro más calmado, centrado y ordenado.

Así que este tipo de cerebro, no es solo para unos cuantos monjes budistas, hippys, meditadores o personas espirituales.

No, este cerebro calmado, bien comunicado y más eficiente es para todo el mundo. Para la abuela, para el abuelo, para la madre, para la abogada, para la economista, para la espiritual y para la atea.

Para todo el mundo.

Si quieres iniciarte a la meditación y te apetece hacerlo acompañada,  para eso he hecho el programa Iníciate a la meditación.

Y ahora te pregunto ¿qué resistencias tienes para empezar a meditar? ¿qué miedos o prejucios son los que te detienen?

Te agradecería que los pusieras en comentarios. De esta forma intentaré desmontarlos para que puedas empezar a meditar y experimentar sus beneficios.

Un abrazo,

Td.

¡Ah! Y si crees que puede ayudar a alguien, compártelo y contribuye a su cambio.