2 parte de ser una mamá zen

Si te perdiste la primera parte puedes leerla aquí.

Este post no es para todas las mamás.

Este post es para las mamás que les falta energía al terminar el día. Para esas mamás, que no hay día que no griten a sus hijos. Para esas mamás que necesitan que les echen un cable porque sus hijos no vinieron con un manual bajo el brazo y los pequeñines han salido complicados, moviditos, llorones o temerarios nada más gatear.

Antes que nada aclarar la finalidad de estas palabras. La finalidad es que sepas manejar tus reacciones ante tus peques, que sepas qué es lo que te está drenando energía en tu vida que impide que seas una mami a tope y a sellar esas fugas de energía.

Tú eres una batería de energía. Si tu batería está cargada tus actitudes y tus reacciones frente a tus hijos son de esas que te sientes orgullosa de cómo has manejado la situación o son de esas que la tarde ha salido rodada con ellos. Vamos que habéis disfrutado.

Cuando tu batería está a medias o baja, esas actitudes son las que te hacen sentir mal o culpable. Son esas que quieres cambiar pero no sabes cómo porque estás agotada.

Quiero que te imagines que eres como una regadora  llena de agua. El agua es tu energía. Y pequeños agujeros en la regadora son las pequeñas fugas de energía de las que te estoy hablando.

Primero paso.

Cuando reaccionas gritando o con una mala actitud ante tus peques date cuenta cómo está tu nivel de energía. Seguramente, en ese momento estés frustrada, enrabiada o triste. Hay algo que te está drenando tu energía. Ese algo quiero que lo identifiques y le pongas un nombre.

 

Segundo paso.

Lo que has identificado es muy obvio, o no? Te ha venido rápido a la cabeza. Pues está bien que lo hayas identificado pero ahora quiero que vayas más allá. Lo que no es tan obvio. La pregunta es ¿Qué es realmente lo que me está drenando mi energía? ¿qué pequeños detalles que son tan pequeños no me doy cuenta que son pequeñas fugas de energía a diario?.

Déjame darte una carta de posibilidades:

  • El despertador de tu marido, te asustas cada mañana por el volumen. Te da rabia. Es una pequeña fuga de energía
  • El suelo de tu casa está lleno de “cosas” que caen y nadie recoge, es más o lo pisan o lo esquivan, pero nadie lo recoge menos tú. Cada vez que lo ves es una pequeña fuga de energía.
  • Cada vez que los abuelos dan “chuches” a tus hijos antes de comer. Te da rabia. Es una pequeña fuga de energía.
  • El teléfono en la oficina cuando suena siempre tienes que cogerlo tú, te da rabia. Es una pequeña fuga de energía.
  • Los vecinos irrespetuosos y ruidosos. Te dan rabia. Es una pequeña fuga de energía.
  • Tu ex y sus mensajes y sus excusas. Te dan rabia. Es una pequeña o gran fuga de energía.
  • La madre sabelotodo del colegio que cada día tienes que aguantar sus lecciones. Te aburre, te frustra. Es una pequeña fuga de energía.
  • Tu jefe y su incompetencia y el tener que acarrear sus ordenes. Te de rabia. Es una pequeña fuga de energía.
  • El no saber si vas a encontrar trabajo y van pasando los días. Te da miedo. Es una pequeña fuga de energía.

 

Hay un abanico inmenso de fugas de energía minúsculas. Distintas para todas porque todas somos distintas. Te pido que si quieres tener las pilas cargadas cuando estés con tus hijos tienes que identificar estas pequeñas fugas y sellarlas.

Quiero que hagas este pequeño ejercicio.

  • Identifica las pequeñas fugas que tienes a diario.
  • Cómo te hacen sentir. Escribe un sentimiento como rabia, frustrada, triste, desesperada.
  • Escribe qué solución das actualmente cuando te sientes así. Qué es lo que haces. Por ejemplo: Lo dejas pasar, llamas a una amiga, das 4 gritos, bebes, fumas, comes chocolate o vas a la nevera, lloras…..

Cuando lo tengas identificado vamos a aprender a darle otro tipo de solución.

Vamos a aprender a sellar fugas.

Luego de sellar esas fugas vamos a aprender a cargar esta batería, a llenar esta regadora.

 

Td.

Por que debería importarte usar aceites esenciales